lunes, 16 de junio de 2008

Europa 60 años después del Plan Marshall


Programa de transformación inspiró varias instituciones contemporáneas
Por Michael Buchanan



Washington – Cuando el presidente Bush tocó tierra en Eslovenia el 9 de junio para su última visita importante a Europa, puso el pie en un continente que se ha reinventado a sí mismo. Desde la devastación y división de la Segunda Guerra Mundial hasta la vibrante Unión Europea de hoy, Europa ha experimentado una renovación que tiene sus raíces en el programa estadounidense Plan Marshall de hace 60 años.


El 3 de abril de 1948, el presidente estadounidense Harry Truman firmó la Ley para la Recuperación Económica de 1948, que fue conocida como el Plan Marshall después de que el secretario de Estado George Marshall pronunciara un discurso en la Universidad de Harvard. Poco después de convertirse en ley, cargamentos de asistencia estadounidense llegaban a Europa y los dirigentes europeos daban los primeros pasos para coordinar lo que llevaría a la formación de la Unión Europea.



Para el momento en que terminara el Plan Marshall a principios de 1952, cinco años después del discurso inicial de Marshall, Estados Unidos había invertido 13.300 millones de dólares y los años 1948 a 1952 se habían catalogado como los de mayor crecimiento económico en la historia de Europa.



En aquel momento, el secretario de Asuntos Exteriores británico Ernest Bevin calificó el plan como “el salvavidas de los que se hunden” y de un acto de “generosidad… más allá de lo que se puede creer”. En 1947, Europa sobrevivió uno de los peores inviernos que se conocen en la historia y los expertos predecían el colapso económico y social.



EL DISCURSO DE MARSHALL
“No tengo que decirles que la situación del mundo es muy seria”, comenzó diciendo Marshall, un ex soldado muy respetado por su honradez y destreza administrativa, tras una breve presentación. Continuó describiendo los desastres económicos y sociales que estaban arruinando al continente europeo que luchaba para recuperarse de la devastación de la Segunda Guerra Mundial.



Dos años después del final de la Guerra, los europeos no tenían productos para vender y obtener dinero. Debido a esta escasez de dinero los agricultores no podían vender lo que cultivaban. Esto resultó en el malfuncionamiento de la actividad económica y en un miedo a la expansión de una hambruna cuando las familias y los gobiernos agotaban a toda velocidad sus ahorros para comprar productos básicos. En Alemania el dinero tenía tan poco valor que la mayoría de las compras se hacían por trueque de cigarrillos.



“Por tanto, una situación muy seria se está desarrollando rápidamente y no alberga nada bueno para el mundo” dijo Marshall. “El sistema moderno de la división de empleo en el que el intercambio de productos se basa está en peligro de romperse”.



Durante los siguientes tres o cuatro años, Europa necesitó grandes cantidades de alimentos importados y productos esenciales pero no podía pagarlos.



“Es lógico que Estados Unidos haga lo que pueda para ayudar al retorno a una salud económica normal en el mundo” dijo Marshall. “Nuestra política está dirigida no contra países o doctrinas, sino contra el hambre, la pobreza, la desesperación y el caos. Su propósito debe ser revivir una economía que funcione en el mundo para permitir la emergencia de condiciones políticas y sociales en las que puedan existir instituciones libres”.
El discurso inicial de Marshall ofrecía pocos detalles. Antes de que Estados Unidos pudiera entrar grandes cantidades de asistencia, “tenía que haber algún acuerdo entre los países de Europa” sobre el modo de utilizar el dinero, dijo.



REACCIÓN EUROPEA
En semanas, los gobiernos europeos, dirigidos por Francia y Gran Bretaña, comenzaron a redactar el plan de gastos Marshall. La primera solicitud de 29.000 millones de dólares en ayuda durante cuatro años fue rechazada por Estados Unidos. Al final se hizo la solicitud por la mitad de esa cantidad.



El Congreso financió los primeros 5.000 millones de dólares por 18 meses, y el resto del dinero fue asignado tras un cuidadoso examen. El plan de gastos terminó de hecho seis meses antes de lo previsto debido a que surgió la guerra de Corea y a que la situación económica de Europa mejoró.



Los líderes europeos se reunieron por primera vez a discutir el plan en julio de 1947. La revista LIFE, un semanario de gran influencia en Estados Unidos, declaro en un editorial: “Lo que a los estadounidenses les gusta del Plan Marshall es que apunta al triunfo de una idea racional”. Aunque la historia suele estar lejos de lo racional, continuaba: “el Plan Marshall nos recuerda que los problemas tienen soluciones racionales, que algunas ideas son mejores que otras y que incluso es posible pensar en estas ideas con anticipación a una crisis”.



INSTITUCIONES EUROPEAS HOY DÍA
La exigencia del Plan Marshall para la cooperación económica estableció el movimiento de una serie de eventos y decisiones políticas que evolucionaron hasta llegar a ser las modernas instituciones de cooperación europea.



En marzo de 1948, Gran Bretaña, Francia y los países del Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo) firmaron un tratado estableciendo un pacto militar dirigido a la defensa colectiva, así como a incentivar la integración cultural y económica. Intentaron lograr más participación de Estados Unidos, y las negociaciones llevaron en abril de 1949 a la fundación de la OTAN, que continua integrando la defensa de los países democráticos que son miembros.



En mayo de 1950, el ex primer ministro francés Robert Schuman propuso la gestión conjunta de las industrias del carbón y el acero de Francia y Alemania Occidental. El “Plan Schuman” llevó en 1951 a la formación de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero entre Alemania Occidental, Francia, Italia y los países del Benelux. Esto concluyó en 1957 en el Tratado de Roma que estableció en Europa la primera unión aduanera, la Comunidad Económica Europea, que se considera la organización en que se fundamenta la Unión Europea de hoy día.
En el 60 aniversario del discurso de Marshall, la Unión Europea está compuesta de 27 países y 500 millones de personas, con un producto interior bruto (PIB) combinado de 14 billones de dólares, lo que excede el PIB de Estados Unidos.

1 comentario:

  1. Mi primera reacción fué contundente. "Que verso hipócrita".

    Pero lo cierto es que vá más allá de la hipocresía, va a la médula de la forma de hacer política por parte de los líderes americanos.

    Establecer una fachada de ayuda y humanidad, con la que sí cumplen en cierta manera; y por el otro buscan todos los réditos opuestos a aquello que promulgan a viva voz en público.

    "Vamos a llevar la libertad y la democracia a Irak". Si claro, lo único que sí llevaron fué más muerte, destrucción y torturas (sí se sabe ya existían y de las cuales Hussein era culpable), pero eso no hace lo que se ha hecho en nombre de la libertad y la democracia menos tiránico y despótico.

    Pero bueno, he de disculparme por haberme salido del tema; el plan Marshall.

    En la actualidad el revisionismo histórico que se está viviendo habla del plan Marshall como "Imperialismo Económico Americano" y los numeros hablan de que aquellos países que más recibieron apoyo (GB, Grecia y Suecia) son los que menos crecieron, y aquellos que menos recibieron (Alemania, Austria e Italia) son los que más crecieron entre 1947 y 1955, principalmente por haber seguido la política económica del canciller alemán Ludwig Erhard quien diseñó un plan de recuperación económico influenciado por las ideas de Wilhelm Röpke.

    Holanda (otro de los beneficiarios del Plan Marshall) utilizó una gran parte de esos fondos para tratar de reconquistar Indonesia. Lo que le granjeó al Plan el mote de "Plan de ayuda para el colonialismo y la agresión".

    Pero cierto es que el plan sí cumplió una función muy importante, unir europa en una meta común, salir de la guerra y aprender de sus errores, todos juntos. La Unión Europea en parte es lo que es hoy en día gracias al Plan Marshall, y aunque de cierta forma les salió medio mal el tiro ya que la UE es un gran contrincante en términos globales, los EUA aún tienen mucha influencia sobre GB que es uno de los principales líderes de la UE, y que aún no ha aceptado unificar su moneda (la Libra Esterlina) al Euro; lo que le daría el último envión para transformarse en la moneda más fuerte y desbancar al dolar definitivamente. Pero claro, nadie quiere eso del otro lado del Atlántico.

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