miércoles, 30 de julio de 2008

Discurso del embajador Baxter ante Asociación de Dirigentes de Marketing


Relaciones entre Uruguay y EEUU: ¿Se está construyendo una nueva realidad?
Discurso del Embajador de los Estados Unidos Frank E. Baxter
Asociación de Dirigentes de Marketing del Uruguay (ADM)
Montevideo, 30 de julio de 2008

(comienza el texto)

Muchas gracias. Es un honor y un privilegio para mí dirigirme a tan selecto grupo de líderes uruguayos. Y también lo hago con mucha humildad. Los uruguayos parecen ser excelentes oradores por naturaleza. Con frecuencia, mientras miro las noticias en televisión, me asombra ver a los uruguayos que son entrevistados en la calle. Todos parecen ser Cicerón. Nunca seré Cicerón, pero puedo ser un poco mejor en mi lengua materna, de modo que continuaré en inglés. Les agradezco me disculpen.

(comienza la traducción)

Me han preguntado si Uruguay y los Estados Unidos están construyendo una nueva realidad. Mi respuesta es un rotundo sí.
Pienso que nuestras relaciones están avanzando desde el punto de vista económico, político, social y cultural. Creo, asimismo, que los ciudadanos de nuestros dos países se están beneficiando y se beneficiarán de esta realidad que está evolucionando. Hoy, me gustaría hablar de esa evolución.
Para tratar este tema, es muy apropiado dirigirse a un grupo dedicado al marketing. El marketing es esencial para una sociedad libre y una economía mundial. Cada persona y cada grupo, incluso cada ciudad, región y país tiene una marca. La marca puede definirse brevemente como la percepción que los demás tienen de una persona, un grupo o un producto. Las empresas gastan millones en publicidad para mejorar su marca y hacer que los clientes piensen favorablemente de ellos. En nuestra economía a nivel mundial, es esencial administrar la marca de su empresa en forma permanente. Es necesario saber a qué audiencia se dirige y mejorar el mensaje constantemente. Uruguay ha estado trabajando en su marca con la campaña de “Uruguay Natural” con un considerable e importante alcance. Nuestra Embajada ha patrocinado por lo menos 10 delegaciones a ferias comerciales el año pasado. Ustedes ocupan un destacado lugar en el mundo y especialmente en mi país. Sin embargo, queda mucho más por hacer. He escuchado que los describen como un paraíso secreto. Estoy seguro de que aún pueden ser un paraíso sin ser un secreto.
Es una feliz coincidencia que precisamente hoy mi amigo Arnold Schwarzenegger cumple 61 años. Menciono al Gobernador Schwarzenegger porque, además de ser un buen amigo, es también una inspiración. Representa muchos de los valores y oportunidades que han hecho a los Estados Unidos un país tan grande en los últimos dos siglos. Él llegó a los Estados Unidos a los 21 años, con nada más que un sueño. Cuarenta años después, se ha convertido en una de las figuras públicas de mayor éxito en los Estados Unidos. Ha expresado: “Si trabajas con ahínco y apego a las leyes, este país está realmente abierto para ti. Puedes lograr cualquier cosa." Creo y sé que la mayoría de los uruguayos sienten lo mismo sobre su país.
En mis 20 meses como Embajador de los Estados Unidos ante Uruguay, he llegado a conocer a muchos de ustedes y a menudo he dicho que son las personas más simpáticas y amables del mundo. Su hospitalidad y amabilidad con mi esposa Kathy y conmigo han sido increíbles. Mi esposa y yo nos sentimos como en nuestra casa, tanto en Montevideo como en cualquier lugar del interior. Gracias, gracias y muchísimas gracias. Si bien oficialmente represento al Presidente, en realidad ambos representamos al pueblo de los Estados Unidos. La fortaleza de nuestro país no está tanto en su gobierno como lo está en su pueblo. Nosotros, al igual que ustedes, somos una nación de inmigrantes. Siempre es importante recordar que, de hecho, somos 300 millones de personas diferentes que tenemos valores comunes. Es imposible hacer una generalización con respecto a nosotros. Las generalizaciones sobre nuestros dos países pueden inducir más a error que a un claro concepto.
Puesto que represento al pueblo de los Estados Unidos, queremos conocer al pueblo uruguayo tanto como nos sea posible. Para hacerlo, hemos tratado de visitar cada parte de su país. Para el próximo mes, ya habremos visitado los 19 Departamentos, muchos de ellos, más de una vez. Algunos de sus rasgos generales con los que me siento cómodo es que son las personas más simpáticas que haya conocido. Son muy creativos en las artes y música, pero también en los negocios, como software y animación. Tienen una sociedad estable. Y por cierto, Uruguay es un hermoso país.
El mundo está cambiando rápidamente y mi país no es una excepción. Pronto tendremos un nuevo Presidente y un nuevo Congreso. Independientemente de quién salga victorioso, espero que la visión altamente positiva que Washington tiene ahora de Uruguay continúe.
Otro cambio es que estamos actualmente experimentando algunos desafíos económicos. Nuestro sector financiero ha sido demasiado amplio y ha estado muy expuesto en la financiación de viviendas, y está experimentando enormes pérdidas de capital. Muchos nuevos compradores no han podido pagar sus hipotecas. La caída simultánea de los precios de los inmuebles ha resultado en un sector minorista débil. Las empresas dependientes del petróleo también están atravesando por un momento difícil. Existe poco consenso entre los economistas. En la última encuesta del Wall Street Journal, poco más de la mitad de ellos consideraba que los Estados Unidos están en recesión. En realidad, hay sectores de nuestra economía que siguen siendo fuertes. Es el caso de las industrias exportadoras. Nuestro gobierno y nuestro banco central han instituido políticas fiscales y monetarias muy proactivas que hacen frente a las debilidades del sector financiero, estimulando la economía y ayudando a los atribulados propietarios. La economía ha sido recientemente el tema número uno en la carrera presidencial.
Aunque no pretendo hacer ningún pronóstico, no espero que nuestras dificultades en nuestro sector financiero lleguen a Uruguay. Sus bancos no parecer estar expuestos a este tipo de riesgo.
Un área en que es preciso que ambos países presten especial atención es el precio en ascenso de algunas materias primas. La inflación impide el crecimiento y es especialmente un problema para los trabajadores.
A largo plazo, soy muy optimista con respecto a nuestro futuro económico. En nuestra economía, las empresas aprenden de los contratiempos para poder entonces renacer más fuertes que antes. Algunos de los escenarios más terribles que escuchamos no me dan la impresión de ser muy realistas. Sin embargo, ya que hacer pronósticos es no especialmente confiable, siempre es prudente estar preparado para todo. También es atinado recordar que, en finanzas, la esperanza no es una estrategia.
Hay asimismo cambios en nuestros militares. Durante más de un siglo, hemos tenido activa participación en prestar asistencia en caso de desastres. Si se producen inundaciones, un tsunami, un terremoto o un incendio, es probable que nuestros militares estén allí prestando asistencia. Hoy, se pone más énfasis y se dedican más recursos para prepararse y prever estos desastres. Creemos que una parte esencial del mantenimiento de la paz es extender nuestra mano a las naciones amigas para ayudar en entrenamiento, incluso construcción de infraestructura médica y educativa. En nuestros ejercicios de entrenamiento en la región, también hemos podido ofrecer beneficios perdurables, como escuelas y clínicas.
En este momento desearía aplaudir a Uruguay por su inspirador liderazgo en el mantenimiento de la paz. Su contribución a los programas de misiones de paz de las Naciones Unidas es un ejemplo para el mundo
A pesar de toda la controversia reciente sobre la inmigración en mi país, seguimos siendo uno de los países más abiertos a los inmigrantes legales y no inmigrantes en el mundo. Así, por ejemplo, cientos de miles de personas de origen latinoamericano adquieren la ciudadanía estadounidense cada año. Mucho de esos nuevos ciudadanos continúan apoyando a sus países de origen con remesas y de otras formas.
Somos muy abiertos en muchos modos. Importamos más de US$6 mil millones en bienes y servicios cada día. Educamos a cientos de miles de estudiantes de países extranjeros. Acogemos a artistas, políticos, funcionarios de gobierno, maestros y otros de todas partes del mundo. Hemos acogido a millones de refugiados. Somos un importante destino de turismo. El dólar bajo nos hace una oferta verdaderamente atractiva. En realidad, nuestro consulado aprueba casi el 90% de las solicitudes de visa de no inmigrantes.
La relación entre nuestros dos países ha florecido durante mucho tiempo. El General Artigas expresó su aprobación a nuestra constitución, existiendo comunicaciones entre él y el gobierno de los Estados Unidos a principios del siglo XIX. En 1817, nuestro Presidente Madison envío marineros desde Baltimore para pelear junto al General Artigas contra el bloqueo portugués. Cuando debió exiliarse, el Presidente Monroe le ofreció un lugar para vivir y una pensión, aunque decidió permanecer más cerca de Uruguay, trasladándose a Paraguay. En 1852, Uruguay y los Estados Unidos firmaron un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación en el que nos comprometimos “amistad perpetua entre los Estados Unidos y sus ciudadanos por una parte, y Uruguay y sus ciudadanos por la otra". Nuestro compromiso aún hoy sigue vigente. En plena crisis en el 2002, los Estados Unidos concedieron a Uruguay un crédito puente de 1,5 mil millones de dólares y presionaron al FMI para negociar un plan a largo plazo con Uruguay. Reabrimos nuestro mercado a la carne uruguaya en tiempo récord. Y hoy, nuestra relación continúa siendo muy robusta.

En los últimos cuatro años hemos firmado cuatro importantes acuerdos:

1. En 2004, firmamos el Acuerdo de Cielos Abiertos para mejorar las comunicaciones aéreas entre nuestros dos países. Permite la ampliación de frecuencias de vuelos y destinos.
2. En 2005, firmamos un Acuerdo Bilateral de Inversiones, conocido como BIT, para proteger y promover las inversiones bilaterales.
3. En enero de 2007, firmamos el Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones, el TIFA. Este es un excelente instrumento para hacer adelantos concretos en muchas áreas de comercio. Alrededor de 11 grupos de trabajo están en constante comunicación, y su tarea ya ha producido resultados concretos. La apertura del mercado de arándanos de US$180 millones a Uruguay fue negociada al amparo del TIFA. También estamos trabajando en la certificación de carne de cordero deshuesada y a más largo plazo, en cítricos. Esperamos que en el correr del presente año, estaremos firmando acuerdos en el marco del TIFA, relativos a medio ambiente, comercio electrónico y desarrollo comercial.
4. Como resultado del TIFA, en mayo de este año firmamos un Acuerdo Bilateral de Cooperación en Ciencia y Tecnología. Este nuevo acuerdo prevé un mecanismo mediante el cual los Estados Unidos y Uruguay pueden ampliar la cooperación en todos los campos científicos y tecnológicos, y avanzar en áreas de cooperación, tales como energía, salud, educación de ciencias y tecnología, ingeniería, desarrollo sostenible, agricultura y recursos naturales. Permitirá respaldar intercambios entre los gobiernos y asociaciones científicas entre entidades privadas, académicas y no gubernamentales.

Como seguimiento del Acuerdo de Ciencia y Tecnología, nuestra Subsecretaria de Estado para Democracia y Asuntos Mundiales, Paula Dobriansky, viajó recientemente con una delegación de destacados científicos y médicos a Uruguay para discutir sobre posibles intercambios y proyectos conjuntos.
En los últimos 18 meses, Uruguay ha recibido no solamente a nuestro Presidente, sino a los cuatro miembros más importantes de nuestro gabinete (Trabajo, Tesoro, Comercio y Estado). Además, han visitado el país Representantes de Comercio de los Estados Unidos, delegaciones del Congreso y varios altos funcionarios de otros Departamentos. El Presidente Vázquez y muchos miembros del gabinete han visitado los Estados Unidos. Hay un intenso intercambio entre la mayoría de los Departamentos de nuestro Gabinete y sus pares ministeriales de Uruguay.
Como Embajador he hecho siete viajes a Washington por negocios con Uruguay. He estado con el Presidente Vázquez en su visita a California, donde mantuvo una muy positiva reunión con el Gobernador Schwarzenegger. También tuve otras dos reuniones con empresarios de California. He estado en Montevideo, Minnesota, donde celebran el Natalicio de Artigas; y he visitado a los socios de Uruguay en Minneapolis. Estuve con la delegación uruguaya en el Foro de Competitividad de las Américas en Atlanta, que fue el precursor del increíblemente exitoso Foro de Innovación de las América que se celebró en Punta del Este en el mes de marzo. Hemos tenido muchos e importantes visitantes de todas las profesiones y las más variadas áreas. Hemos recibido a más de 6000 personas de Uruguay y de todas partes del mundo en nuestra residencia. Sé que muchos de ustedes han estado allí. Mi casa es su casa.
Los Estados Unidos tienen gran interés en mantener relaciones constructivas con países que respetan los valores democráticos fundamentales y el imperio de la ley. Trabajaremos juntos con cualquier gobierno, independientemente de su ideología, en tanto compartamos principios y se comprometa al bienestar de sus ciudadanos. Por tanto, Uruguay es muy importante para los Estados Unidos. Desde el punto de vista económico, los vemos como un valioso ejemplo de una economía estable, bien administrada, regida por sólidos principios de la economía de mercado. Desde el punto de vista político, tienen los valores y las instituciones necesarias para preservar una democracia vibrante. Desde el punto de vista social, son un ejemplo de racionalidad en una región ocasionalmente volátil. Me gusta usar una analogía del boxeo acerca de ustedes y es que ustedes luchan por encima de su peso, de su categoría! Mi amigo Arnold dijo: “La fuerza no viene de ganar. Tus luchas desarrollan tus fuerzas. Cuando atraviesas penurias y decides no rendirte, eso es fuerza.” Vemos un Uruguay que ha atravesado recientes luchas, un Uruguay que a pesar de ello no se rindió, un Uruguay que es ahora mucho más fuerte y está mucho mejor preparado para enfrentarse tanto a cualquier dificultad como a las oportunidades que el futuro pueda traer. Ustedes saben que caer no es fracasar. El único fracaso es cuando no se levantan nuevamente. Nos encanta esa actitud.
Compartimos creencias que son esenciales para una sociedad libre:

• Que la democracia, respaldada por la prensa libre, elecciones periódicas y transparentes y el imperio de la ley, es la forma más eficaz y moral de gobierno.
• Que el libre mercado, en el marco de la ley, con educación universal y el apoyo eficaz para los menos privilegiados son las mejores vías para desarrollar las economías y reducir la pobreza.
• La creencia en la función de las sociedades civiles en la formación y políticas de las democracias modernas.

En términos de comercio, reconocemos que Uruguay es un ámbito excelente para hacer negocios. Ustedes gozan de muchas condiciones sin igual en América Latina. Cuentan con uno de los mejores sistemas de telecomunicaciones de la región. Tienen buena infraestructura y redes de transporte que se están esforzando por mejorar. Montevideo tiene un puerto natural de talla mundial y los puertos secundarios de Uruguay son la entrada de una vía fluvial que se interna en lo profundo de América del Sur.
Tienen una población creativa, muy culta y capaz, que, con la capacitación adecuada, está en condiciones de adaptarse rápidamente a los cambios tecnológicos que se requieren hoy en día para competir. Tienen la distribución de ingresos más equitativa de América Latina, lo cual atrae a empresarios e inversionistas. Tienen un entorno comercial transparente. Además, demuestran prudencia económica, confiabilidad y un sistema judicial independiente.
Los Estados Unidos son ya un importante inversionista en su país, con inversiones directas de más de US$600 millones de acuerdo con nuestro Departamento de Comercio. Más de 100 empresas estadounidenses trabajan en el país, especialmente en forestación, turismo, transporte, telecomunicaciones, servicios y agricultura. Sólo cuatro empresas - Weyerhaeuser, Conrad Hotel, McDonald’s, y Sabre – generan aproximadamente 3.000 puestos de trabajo de alta calidad. Sabre emplea ya a más de 900 personas, algunos de ellos uruguayos que han sido contratados desde el exterior. Su campus parece el Silicon Valley. Son empleos de servicio de alto valor agregado y con sueldos altos. Weyerhaeuser emplea a más de 1.000 personas en el interior. Hace esfuerzos especiales para asegurar que sus proyectos vayan de la mano con las comunidades cercanas. Literalmente, ha cambiado la cara de Tacuarembó, y los invito a ir y ver por sí mismos el impacto positivo que ha tenido en ese Departamento. La cadena de restaurantes McDonald’s emplea a más de 1.000 jóvenes en todo el Uruguay, siendo el primer puesto de trabajo para muchos de ellos. El Hotel Conrad emplea a aproximadamente 900 personas durante la temporada baja y 1.500 durante la temporada de verano. Pienso que conocen el efecto positivo que el Conrad tiene, no solo en Punta del Este sino en Uruguay como destino de turismo en su conjunto. Estoy seguro que también saben el muy positivo impacto en Uruguay de un destino de turismo de clase mundial de los vuelos directos de American Airlines entre Montevideo y Miami. Viajé hace poco en uno de esos vuelos en que American Airlines recibía a 11 agentes de viaje para dar mayor impulso al turismo. Ambas empresas estadounidenses están ayudando cada vez más a posicionar a Uruguay como un destino de turismo internacional de fácil acceso y a precios asequibles.
Creo firmemente que tienen un entorno atractivo y que puede haber mucha más inversión en las condiciones adecuadas. Los inversionistas de los Estados Unidos así como de otras naciones están buscando oportunidades en todo el mundo, incluso Uruguay. Uruguay es muy interesante debido a su seguridad, su estabilidad, su clima y su huso horario. A la fecha, se han centrado en la inversión extranjera directa, incluso comprar y/o desarrollar recursos existentes, tales como madera, infraestructura y agricultura. Están dando pasos para hacer que Uruguay sea apreciablemente más importante.
En primer lugar, se están centrando más en los recursos humanos. Saben que el capital humano es lo más importante en el siglo XXI. Esta es la clave para hacer que empresas de vanguardia se instalen aquí. Las compañías estadounidenses de alta tecnología y otras empresas están buscando trabajadores calificados. Ustedes saben que para ser un competidor más serio deben producir más empresarios, ingenieros, especialistas en computación, tecnólogos, etc. Nuestra Embajada está contribuyendo mediante su participación en la capacitación de 20.000 jóvenes uruguayos en el aprendizaje de inglés. Esta es una herramienta esencial para competir en esto. También estamos gestionando becas de escuelas de negocios en los Estados Unidos para estudiantes uruguayos. Nuestros esfuerzos conjuntos a través de la Comisión Fulbright para el intercambio de profesores y otros expertos constituyen un importante aporte a su capital humano. Apoyamos el programa DESEM Junior Achievement, que está enseñando a cientos de jóvenes cómo ser empresarios. El Proyecto CEIBAL es una pauta de su serio deseo de ser un competidor con trabajadores de alta calidad.
Aplaudo igualmente su actual política demográfica. Contratar y retener a uruguayos con talento debe ser una parte importante de su estrategia en recursos humanos. Este es un lugar tan hermoso para vivir y no es necesario dejarlo para tener una carrera que le permita a uno sentirse realizado. Actualmente, las personas capacitadas pueden vivir en cualquier lugar y ofrecer sus servicios al mundo. Me gustaría decir que hoy podemos exportar solamente cerebros.
Si miramos las encuestas, parece claro que la mayor parte de los jóvenes uruguayos no quieren seguir una carrera empresarial. En cambio, preferirían una profesión, como medicina o derecho. Me puedo identificar con ellos. Desde que era joven, he querido ser abogado. Me veía empleando la ley para luchar por la justicia y la igualdad. Pero, nos guste o no, nuestras vidas son en gran parte el resultado de eventos fortuitos. Se dice que si quieres hacer reír a Dios, debes decirle tus planes. Un evento fortuito importante para mi fue que poco después de terminada la secundaria, ingresé en la Fuerza Aérea en lugar de ir a la universidad como lo había planeado. Agrego que terminé manejando máquinas de escribir en lugar de jets. Estando allí, conocí a un aviador un poco mayor que yo, que hacía transacciones en la bolsa de valores. Trabajé con él, en forma honoraria, en la búsqueda de oportunidades de inversiones. Me entusiasmó la dinámica de las finanzas y su papel en la creación del valor. En la universidad, estudié economía en lugar de derecho y desde entonces, he tenido empleos como comerciante, vendedor institucional, asesor de inversiones, y finalmente dirigiendo una firma de administración de inversiones. Debido a un conjunto de eventos fortuitos, creo que he podido dar más a la sociedad que de haber seguido mi plan original. En mi anterior firma y en las empresas en que he prestado servicios, se crearon miles de buenos puestos de trabajo. También diseñamos nuevos procesos que hicieron que la financiación fuera más eficiente en función de los costos. He podido contribuir en forma significativa a la educación, a la atención de la salud y al arte. Espero que más jóvenes uruguayos miren detenidamente a los negocios como un camino para ser creativos y hacer un aporte a la sociedad. José Pedro Varela, el padre de la educación libre de Uruguay, comenzó como comerciante. Él dijo: “Es a los hombres jóvenes a quienes me dirijo; es de los jóvenes de quienes todo espero.” Los negocios son una muy buena forma de cumplir esas expectativas. Bill Gates es un ejemplo de alguien cuya creatividad ha cambiado el mundo y quien ahora está usando sus recursos para mejorar la salud y la educación en todo el mundo.
También están comenzando a encarar otro componente necesario para un crecimiento importante. Es el desarrollo de mercados de capitales más complejos, y en particular, la revitalización de su mercado de valores. Como mencioné anteriormente, los inversionistas directos vienen a Uruguay, compran empresas uruguayas, desarrollando recursos existentes, como madera y bienes inmuebles. Sin embargo, los inversionistas institucionales, como los fondos de pensión, y los fondos de inversión mobiliaria – que tienen la mayor parte del capital del mundo – también están buscando formas de invertir en esta economía. En lugar de dirigir las empresas, quieren comprar sus acciones. Necesitan el vehículo de los mercados de capitales para invertir en empresas uruguayas, tanto actuales compañías en crecimiento, como nuevas. Un mercado de capital sólido ofrece muchos otros beneficios, como por ejemplo fomentar el capital de riesgo para puestas en marca y nuevas ideas. Los jóvenes estarían más ansiosos de quedarse en el país si tuvieran una oportunidad para desarrollar sus ideas aquí. Un mercado de capital también ofrece oportunidades para que los propietarios de actuales empresas obtengan liquidez sin deshacerse enteramente de las mismas, reteniendo de ese modo sus capacidades para los negocios En resumen, será imposible lograr su pleno potencial económico sin mercados de capitales viables. Teniendo cierta experiencia en esta área, estoy listo para brindarles la ayuda que deseen.
Las exportaciones siempre serán un componente muy importante de su economía. En los últimos años, han logrado diversificar su variedad y destino. El hecho de que las exportaciones uruguayas rompan un récord tras otro es una excelente pauta de que sus productos son considerados de excelente calidad y precio en los mercados mundiales. En 2007, los Estados Unidos fueron el segundo comprador más grande de productos uruguayos, con compras por casi 500 millones o el 11% del total de sus exportaciones. Nuestras importaciones totales de Uruguay este año están decreciendo porque otros países están dispuestos a pagar precios más altos por la carne. Este es un fenómeno cíclico que cambiará. Por ahora, me siento afortunado de tener acceso a los asados todos los días. Además de los productos agrícolas tradicionales, los Estados Unidos compraron más de trescientos tipos diferentes de productos uruguayos, incuso varias exportaciones no tradicionales, como nafta (13% de las exportaciones totales a los Estados Unidos), madera aserrada, partes y accesorios para automotores, miel e incluso baldosas.
En realidad, en el año 2007, los Estados Unidos fueron el destino número uno de las exportaciones de casi cien diferentes productos uruguayos. Entre ellos, cabe destacar:

• Madera aserrada: con casi el 50% del total de exportaciones (14,4 de 29,7 millones de dólares);
• Cintas y pastillas de freno: con casi el 50% del total de exportaciones (2,5 en 5,4 millones);
• Caballos en pie: nuevamente, casi el 50% del total de exportaciones (1,6 en 3,3 millones);
• Etiquetas bordadas: 22% del total de exportaciones (0,7 millones en 3,2);
• Implantes médicos, principalmente estimuladores gástricos, válvulas cardíacas y partes de marcapasos: 55% del total de exportaciones (0,8 millones en 1,5);
• Panes y galletas (HTSUS 1905), 26% del total de las exportaciones de Uruguay van a los Estados Unidos (1 en 3,9 millones);
• Motocicletas y bicicletas equipadas con motor auxiliar: 62% (400.000 en 645.000);

Creo que solo hemos comenzado a explotar el potencial para una mayor actividad comercial.
Los Estados Unidos son el mercado más grande del mundo. Como mencioné anteriormente, cada día importamos más de US$6 mil millones en bienes y servicios. El potencial para Uruguay es virtualmente ilimitado. Como saben, la economía mundial está cambiando rápidamente de una economía industrial a una economía de la información. La mayor parte del crecimiento del empleo en los países en desarrollo avanzado y en países desarrollados está en tecnología de la información y servicios. En realidad, el empleo de la industria y materias primas está decreciendo en todo el mundo. Uruguay tiene un enorme potencial para aprovechar esta tendencia. Para sacar provecho, necesitarán enfocarse más en exportar moléculas, bytes y servicios. Estos no están sujetos a tantas barreras, como aranceles y cuotas. Este enfoque constituiría un factor para retener a sus mejores talentos. Como dije, hoy pueden exportar solamente sus cerebros.
Además de la tecnología de la información, creo que las oportunidades en turismo (incluyendo turismo médico), logística y energía alternativa son asimismo ilimitadas. Los Estados Unidos son un mercado exigente. Para hacer negocios, el cliente tiene que venir primero. Quienes deseen vender en los Estados Unidos deben estudiar el mercado y adaptarse a él. La calidad, precio y confiabilidad son clave. Sobre todo, deben vender, vender y vender. En mi anterior firma, el lema era – te arruinas esperando recibir llamadas. El marketing no es solo para los negocios. Si los académicos, hospitales, laboratorios, estudiantes u otros buscan con ahínco oportunidades en nuestro país, les aseguro que las encontrarán. Nuestra Embajada está siempre a disposición para ayudarlos, pero ustedes deben tomar la iniciativa.
Hay mucho más para hacer. El mes próximo, una delegación encabezada por el Ministro Martínez irá al Foro de Competitividad de las Américas en Atlanta. Interactuarán con empresas, grandes y pequeñas, con académicos y con funcionarios de gobierno de todo el hemisferio. Uruguay quiere tener otro Foro de Innovación el año próximo. Estoy seguro de que será otro gran paso para convertirlos en el centro de innovación del Cono Sur o, probablemente, de América del Sur.
Estas son algunas de las cosas que están ocurriendo en esta nueva realidad. Estamos ampliando nuestros lazos comerciales, profundizando nuestro compromiso y queremos trabajar juntos para mejorar la vida de los ciudadanos de nuestros dos países. Es imposible describir todo lo que está sucediendo en y entre las sociedades libres. Tengo la certeza de que existen tantos hechos positivos bajo la superficie como los que podemos ver ahora. Es un momento muy, muy apasionante.

(termina la traducción)

A muchos de ustedes les gusta decir que son un paisito. Hoy en día, ser un país pequeño es una gran ventaja. Se pueden adaptar a un mundo que cambia con mucha rapidez. Mi imagen de Uruguay es que es un país pequeño que piensa en grande. Nos alegra que tengamos tantos lazos con este pequeño país que piensa tan en grande. Los lazos van en ambos sentidos. Hay un número importante de uruguayos / estadounidenses en cada segmento de la sociedad estadounidense. Muchos de ustedes tienen familiares en los Estados Unidos. Me alegra profundamente informarles que Kathy y yo tenemos una bisnieta nacida en Uruguay, de modo que siempre tendremos un vínculo muy personal con ustedes.
Mis buenos amigos, hemos hecho grandes cosas juntos en el pasado. Estamos haciendo grandes cosas en la actualidad. Tengo plena confianza de que lo mejor aún está por venir. Muchas gracias por todo.

(termina el texto)

[Discurso original, en inglés]

2 comentarios:

  1. Demasiado texto para decir que Estados Unidos quiere que Uruguay se ponga en línea con la política Americana.

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  2. Muy amplio y claro todo el discurso del señor embajador Baxter,realmente me alegra que se sientan bien aqui,en el momento que pueda visitar su pais me gustaria sentirme de igual forma,de antemano se que sera asi. Puedo decir que en los ultimos años he conocido al pueblo americano,su grandeza y nobleza por medio de jovenes(inclusive en alguna oportunidad tambien a sus familias) de distintos estados y clases sociales de ee.uu que han frecuentado mi hogar como misioneros de la iglesia S.U.D y puedo decirles que han sido muy buenos embajadores de su pais,cultura y educacion dejando en mi y mi familia muy buena impresion y recuerdos tambien,lamentablemente muchas veces la gente tiene una idea equivocada de la realidad por eso es bueno estar abierto a todas las oportunidades de conocer personas de otros lugares,culturas y creencias y darnos cuenta de que en algo no somos tan distintos, todos perseguimos un mismo sueño...ser felices.-

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